Libros de Alfonso Biescas Vignau

«Nevaba, Hacía frío, mucho frío, aquel atardecer de enero. Tenía el corazón helado, la galerna del Cantábrico congelaba mis huellas. Caminando por la orilla del mar, recordaba. Había sido un año difícil, duro, muy duro. Mis padres, ambos, acababan de morir tras sufrir largas y penosas enfermedades, prolongadas agonías. Meditaba sobre el misterio de la muerte, la tristeza del presen...